Susana Pérez, el corazón y el alma de webos fritos

Susana Pérez - webos fritos

Recuerdo hace unos años, cuando todos los días comía en el trabajo, cómo mis túpers eran para echarse a llorar. Todos los días lo mismo: cosas sin sabor, sin chicha ni limoná. Algo que desde luego mucho distaba de ser un manjar que dijese “cómeme” a la hora del almuerzo. Un día navegando por internet, buscando algo que me salvase la vida, encontré un blog con unas recetas para túper. Me enganché. Yo que nunca he sido demasiado cocinillas incluso me atreví a experimentar con alguna que otra receta más. ¡Hasta le metí mano a la del roscón de reyes mano a mano en la cocina con mi madre!. Desde entonces, no he dejado de aprender de la familia webos. Ahora cuando voy a la compra y alguien pide que le corten lo verde al puerro, un escalofrío me recorre la espalda. Ahora sé qué es el morteruelo o el ajoarriero. Gracias a Susana, me he enamorado de Cuenca, su tierra, sin salir de casa; he descubierto que la cocina está para disfrutarla y que cuando haces equipo, en familia, salen cosas maravillosas”.

Miriam Urbano, Directora de WomanTech

Susana Pérez no necesita presentación. Es una de las blogeras de cocina más influyentes de nuestro país con su proyecto webos fritos, todo un referente en la red. El secreto de su éxito es el trabajo constante junto a su familia y la pasión y el esfuerzo que pone en cada una de sus recetas. Desde La Voraz quisimos hablar con ella sobre su blog y como ha ido cambiando a lo largo de los diez últimos años la blogosfera culinaria.

Susana Pérez no necesita presentación. Es una de las blogeras de cocina más influyentes de nuestro país con su proyecto Webos fritos

¿Cómo has visto la evolución del fenómeno de los blogs de recetas?

Cuando empezamos, despuntaban tímidamente los blogs. La verdad es que al principio lo que queríamos nosotros era hacer una cosa casera, para tener el recetario de Castilla-La Mancha de mi madre, que cocina fenomenal y mis recetas propias, porque a mí siempre me ha gustado mucho el tema de la repostería, los bizcochos y el pan. Y a los seis meses, cuando comprobamos que teníamos un montón de visitas, fue cuando decidimos continuar con el proyecto de una manera profesional. Digo profesional no porque vivamos de ello, sino porque nos dejamos la vida en cada publicación. Hemos seguido estos diez años con publicaciones continuas y lo que hemos notado frente a otros compañeros, es que nosotros hemos seguido a buen ritmo sin cansarnos. Bien es cierto que en esta aventura no estoy sola. Está mi marido a mi lado encargado de la fotografía y del tema informática y mi madre a mi lado cocinado. Tengo un equipo que es mi familia, con lo cual esto que lleva tanto tiempo se ha hecho más llevadero y en mi caso las redes sociales, que me gustan mucho, me han ayudado muchísimo.

Tengo un equipo que es mi familia, con lo cual esto que lleva tanto tiempo se ha hecho más llevadero y en mi caso las redes sociales, que me gustan mucho, me han ayudado muchísimo

Éclairs-de-mandarina
Éclairs de mandarina FOTO:webos fritos

Webos fritos ha traspasado la frontera de la red y además del blog, habéis editado libros, organizáis cursos, charlas… ¿Cómo ha sido ese proceso?

En el 2010 dimos un paso muy importante. Ganamos el premio Bitácoras al mejor blog gastronómico y uno que a mí me hizo mucha ilusión: el premio al mejor blog del público. Al día siguiente ya teníamos la llamada de una editorial con una oferta seria con la posibilidad de publicar nuestro primer libro. Y la verdad es que cuando me preguntan sobre si los libros me suponen más responsabilidad, siempre digo que no. Nosotros damos lo mejor en todo lo que hacemos. A veces nos sale mejor y otras peor. En cada receta de cada libro y en cada publicación de la web o de las redes sociales está puesto lo mejor de nosotros.

En cada receta de cada libro y en cada publicación de la web o de las redes sociales está puesto lo mejor de nosotros

La diferencia con los libros es que podemos llegar a otro público que no teníamos en internet. Mis seguidores lo han comprado y lo han regalado a sus madres, sus suegras o a sus amigas. Se ha movido en otro sector que nos ha ayudado mucho a que nos conozcan. Y además está el orgullo personal. Yo soy una lectora empedernida de buenos libros de cocina y no hay nada que me haga más ilusión que en una firma de libros llegue alguien con el libro usado, lleno de notas y post-its. Eso me emociona mucho.

No hay nada que me haga más ilusión que en una firma de libros llegue alguien con el libro usado, lleno de notas y post-its. Eso me emociona mucho

Jesús de webos fritos
Jesús haciendo una fotografía FOTO:webos fritos

Una de vuestras claves es que cuidáis la fotografía y ofrecéis buenos consejos sobre ello…

Para mí es prioritario. Considero que el trabajo que hace mi marido es mucho más importante que el que hago yo. Realmente la clave del blog es que las recetas salen, pero con las prisas que va todo el mundo en esta vida tan complicada, si yo no tengo una imagen potente, que a las nueve de la mañana cuando alguien me lea diga “esto que tiene tan buena pinta, ¿cómo se hace?”. Ahí es cuando yo los engancho con mi manera de escribir, porque yo escribo como si tuviera a mi lector a mi lado en la cocina, guisando conmigo.

Mi marido no tiene nada que ver con la fotografía, él es arquitecto de profesión, pero desde muy pequeño, desde que tenía 14 años, le ha gustado mucho. Además, su padre era muy buen fotógrafo. Cuando dio el salto me decía que no era lo mismo hacer la foto de un paisaje o de mis hijas sonriendo que hacer una foto de unas croquetas en el salón de casa. A él estos diez años le han supuesto una evolución tremenda. Es algo que digo mucho en mis charlas cuando me dicen que es difícil llegar al nivel que tenemos: “buscad en google nuestra primera foto, que era un espanto”. Era un bizcocho que se hizo en la mesa de mi cocina. Estaba muy bueno, pero la foto era horrorosa. Nosotros no somos mejor que nadie, lo que somos es constantes, que no se nos pone nada por delante y aprendemos de nuestros errores. Lo que ve el lector es lo que me ha salido a mí en la cocina.Una buena foto es una manera de enganchar al lector.

Susana Pérez - webos fritos
Susana Pérez FOTO: webos fritos

¿Cómo trabajáis en redes sociales?

La verdad es que me he tenido que convertir en mi propia community manager. Para mí es un sistema muy inmediato para conectar con los lectores. Es lo bueno de vivir a 50 kilómetros de donde trabajas, que yo vengo compartiendo en redes sociales y contestando comentarios. Es una manera de que los lectores me noten cercana y yo también aprendo mucho de ellos, porque pongo una receta y ellos me dicen “pues mi abuela le ponía…”. Es una interacción brutal, una comunidad muy maja. Yo siempre digo que la gente bien comida suele tener buen carácter. Hay muy poco mal rollo, muy poco comentario fuera de tono, que suele ser habitual en las redes sociales. Es gente muy educada, a la que le gusta lo que comparte y la verdad es que yo le dedico mucho tiempo, tanto tiempo como le dedico al blog, porque puedes tener contenidos muy buenos en el blog, pero ahora la gente necesita un primer contenido en redes sociales. Lo comentaba hace poco en una charla: parece que los blogs han ido a menos. Y el blog es siempre como la fuente principal, nosotros no lo hemos descuidado nunca, ni cuando hemos trabajado con los libros ni con las redes sociales. Nuestras publicaciones en el blog son sagradas, tres veces en semana, incluso en verano. Pero claro, la inmediatez que tienen las redes sociales no la consigo con el blog.

¿Son las redes el futuro para este tipo de proyectos gastronómicos?

Es el futuro, pero nosotros somos tan potentes en las redes porque yo tengo una manera de comunicar muy cercana. No hago más que ser normal, es una manera muy fácil de comunicar y de hacerles llegar una receta sencilla. Hay mucha gente que le pregunta a su madre sobre qué echarle a una receta y les contestan “lo que vaya pidiendo”. Y luego me encuentra a mí, que aunque sea una receta sencilla, como una tortilla de patatas o una tortilla francesa, les pongo cómo tienen que hacerlo.

Yo creo de verdad que detrás de un éxito en redes sociales tiene que haber algo más potente, unos contenidos en un blog. Probablemente sea de las pocas personas que piense esto, porque los blogs requieren un trabajo continuado complicado de seguir mientras que las redes sociales es una inmediatez: tú pones una foto, que puede estar hecha con el móvil con unas pocas palabras… pero yo pienso que me siento muy respaldada por mi blog, por las 1.500 recetas que hay en él, por todo lo que he compartido en él. Es un blog que tiene más de 90.000 comentarios, que todo eso es aporte, que alguien lee una receta y se lee los 30 o 40 comentarios.

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